El hijo de su hermana no sabía nadar y quería aprender. Ambos pasaban la mañana en la piscina de la casa de campo, solos, sin nadie cerca. El sobrino nadaba con dificultad y le pidió a su joven tío que le indique una técnica para nadar de manera correcta. El tío entró a la piscina con él, lo abrazó por atrás, lo guió y su pene se fue excitando.
Fue tal el nivel de excitación sentido por tío y sobrino, que terminaron muy pegados, juntos, calientes y el tío se clavó al sobrino, le metió su pollón sin piedad, lo reventó por atrás, le rompió el trasero perfecto y virgen.
Disfruta de este VIDEO donde el INCESTO y los vínculos familiares son un aditivo al placer.
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